"Hemos cambiado la forma de ver el futbol", dijo el nuevo entrenador de Instituto en una reciente rueda de prensa. Desde su llegada, ha implementado un estilo más ofensivo y dinámico. Los jugadores han respondido bien a este nuevo enfoque, y esto ha sido evidente en los resultados obtenidos en las últimas semanas. En particular, el medio G. Abregú ha destacado en su papel, conectando líneas y creando oportunidades.

En el último partido contra Rosario Central, Instituto adoptó una formación que permitía una mayor circulación del balón. Un 4-3-3 fue esencial para presionar constantemente al rival y mantener la posesión. Las transiciones rápidas fueron clave, y cada jugador conoció su función dentro del esquema. Esto se tradujo en un gol espectacular de Lorenzo Albarracin, quien volvió a demostrar su instinto goleador.

Con esta nueva táctica, Instituto no solo ha recuperado la confianza, sino que también ha empezado a ganar admiración por su estilo de juego atractivo. Sin duda, el objetivo es aspirar a los primeros lugares en la tabla. Las próximas semanas serán cruciales para ver si este enfoque se sostiene a largo plazo. El próximo encuentro contra Belgrano será una verdadera prueba ante un rival de peso. Los seguidores esperan que esta evolución continúe.