En el mundo del fútbol argentino, pocos jugadores emergen como verdaderos prodigios, y Lorenzo Albarracin es uno de ellos. A tan solo veintitrés años, este delantero de Instituto se ha convertido en una pieza fundamental del equipo. Desde su llegada, ha dejado una marca imborrable en cada partido, destacándose por su velocidad y capacidad para definir frente al arco. El cariño de la afición de Córdoba por 'La Gloria' crece con cada gol que Albarracin consigue.