La estrategia táctica de Instituto se ha enfocado en un juego combinativo, aprovechando la habilidad de jugadores como G. Cerato y D. Sosa en el mediocampo. Este enfoque ha permitido al equipo tener mayor control del balón y crear oportunidades de gol. Además, la solidez defensiva que aporta L. Maldonado ha sido clave para mantener la ventaja en muchos partidos.